Dulcibella King-Hall, fue invitada a dar tres vueltas en el circuito de Brands Hatch para celebrar su cumpleaños "Me sentí muy emocionada..., pero nunca con miedo, declaró.
Reveló ser una amante de la velocidad y que regularmente le pide a la enfermera que cuida de ella que maneje el auto y la silla de ruedas más y más rápido. Esto se debe a que la mujer trabajó durante la Segunda Guerra Mundial como un piloto de prueba.
Un BMW-M3 fue el auto en el que se montó y un conocido artista plástico de su país, Gary Palmer, fue el piloto encargado de manejar el poderoso vehículo.
"Lo mejor fue la oportunidad de ir así de rápido sobre las rectas. Alcanzamos más de 170 kilómetros por hora, lo que resultó fantástico", dijo la adorable mujer.
Finalmente, Dulcibella aseguró que "no podía creer cuando me dijeron que algo así iba a suceder. No puedo recordar un regalo de cumpleaños como este".