El estudio que propone esta teoría, firmado por 21 científicos que participan en el proyecto, se presentará en marzo en la Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias que se celebrará en Texas; empero, su contenido se ha filtrado a la revista New Scientist que publica hoy la información.
Pocos días después de que Phoenix aterrizara en Marte el 25 de mayo de 2008, envió una primera imagen que mostraba manchas sobre las patas de la sonda. El tamaño de las manchas creció a lo largo de las siguientes semanas, y desde entonces los científicos de la misión debaten sobre su origen.
Los investigadores de la misión consideran que se trata de gotas de agua salada que aumentaron al absorber vapor de agua de la propia atmósfera del planeta.
Esta hipótesis sería respaldada por el hallazgo anterior de sales percloradas en Marte. Estos minerales pueden mantener el agua líquida a temperaturas bajo cero.
Los científicos estiman que el efecto anticongelante de estas sales hace posible que exista agua líquida en grandes cantidades bajo la superficie del planeta, aunque sería muy salada como para albergar vida tal como la conocemos.