El presidente de Estados Unidos, Barack Obama y su esposa Michelle, salieron hoy de la limusina presidencial a mitad de la Avenida Pensilvania y recorrieron a pie parte del trayecto entre el Congreso y la Casa Blanca, aclamados por la muchedumbre apostada a ambos lados de la Avenida.
Los agentes del servicio secreto que los escoltan a pie y los cientos de miles de agentes apostados durante el recorrido, redoblaron durante esos minutos su vigilancia.
Más de 43.000 agentes, entre policías, miembros de agencias de seguridad y cuidan hoy se la seguridad de Washington.