Los primeros juguetes astronautas. Dos osos de peluche tuvieron la oportunidad de visitar el espacio gracias a la ayuda de un gigante globo de helio.
Los 'astronautas acolchonados', junto a otros dos osos, fueron vestidos con uniformes especiales y salieron 19 millas más alla de la Tierra en una expedición que duró dos horas.
Los ositos estuvieron cubiertos con material látex hecho por el Club Espacial de la Universidad de Cambridge.
El compartimiento que contenía a los osos contenía muchas cámaras, computadoras, GPS y radios. La cámara capturó impresionantes imágenes de los osos mirando la Tierra desde unos 100,000 pies de arriba.
Durante las dos horas y 9 minutos del vuelo, la radio los tenía localizados. El equipo predijo el aterrizaje, dependiendo de la velocidad del tiempo, para poder presenciar cuando los osos pisen la Tierra de nuevo.
Aterrizaron justo a 50 millas de la Universidad de Churchill en Cambridge.
Los osos tuvieron que sosportar temperaturas de menos de 53 C°, pero tenían trajes especiales que no permitieron que se congelaran.
Pero la misión, guiada por el estudiante de aerodinámica Henry Hallam de 21 años, tenía un propósito más serio que sólo darles a los osos un paseo por el espacio.
El experimento sirvió para determinar qué materiales son más resistibles contra las bajas temperaturas experimentadas durante el viaje.
Hallam dijo: 'Les pedimos a los niños que donaron sus peluches que nos ayuden a armar los trajes para los osos y nosotros monitoreamos las temperaturas adentro y por fuera'.