Las elecciones de Estados Unidos y la mediática imagen de Barack Obama han servido de inspiración en los últimos meses a varios a los creadores de videojuegos. El último en aparecer ha sido Super Obama World, un clon del clásico Super Mario World de la consola Super Nintendo.
Este juego gratuito de Internet sustituye al popular Super Mario por Obama y los escenarios de la Isla de los Dinosaurios por estados del país norteamericano. De momento sólo está disponible Alaska, aunque los creadores del juego han prometido que no tardarán en añadir Arizona, Illinois y Washington.
Las típicas monedas que recogía Mario han sido sustituidas por banderas nacionales y la música es el himno estadounidense.
Además, los escenarios esconden muchas parodias y referencias fácilmente reconocibles para los que estén familiarizados con la política de Estados Unidos.
Hace poco Obama obtuvo protagonismo en otro videojuego: Mercenaries 2. El electo presidente y Sarah Palin, última aspirante republicana a la vicepresidencia, se convirtieron a partir del día 4 de noviembre en personajes descargables para este juego de acción en tercera persona.
Los usuarios de PlayStation 3 y Xbox 360 pueden obtenerlos en las tiendas on line de cada consola y convertirlos en los héroes de acción del juego, haciéndolos usar ametralladoras.
En el mundo de Little Big Planet, la recién estrenada plataforma de PS3 en la que la creatividad es la nota dominante, también se ha hecho un homenaje al proceso electoral y a la victoria de Barack Obama.
Un usuario ha diseñado un escenario plagado de caritas de Obama en el que hace explotar una figura de McCain y celebra el tirunfo con confeti y baile.
El videojuego de carreras Burnout Paradise, de Electronic Arts, también ha tenido su pequeño acercamiento a las elecciones. Concretamente a la campaña electoral de Obama, ya que en uno de los circuitos podía verse un cartel en el que se pedía el voto para el candidato electoral estadounidense Obama.