Jueves, 10 de Abril de 2008
Accidente aéreo fue provocado por ataque de pánico de pasajera
El piloto de una avioneta estrellada en la provincia de Nazca, que dejó cinco turistas franceses muertos, afirmó a su empleador que la tragedia fue provocada por un ataque de pánico de una de las pasajeras.
En Nazca
Foto: Genry Bautista
Tras el pedido de familiares y diplomáticos de la embajada de Francia, los cuerpos de los fallecidos turistas franceses, cuatro mujeres y un hombre, fueron trasladados la noche del jueves a Lima para ser repatriados a su país de origen.
El piloto Carlos Bartra, que sobrevivió a la caída de la nave y fue hospitalizado por múltiples golpes, le contó al representante de la empresa AeroIca, Franklin Holler, que una de las pasajeras "le jaló el arnés" de seguridad apenas despegó del aeródromo.
En entrevista con Radioprogramas del Perú (RPP), Holler dijo que el conductor "optó por regresar y tratar de ingresar por la pista de aterrizaje opuesta, pero desgraciadamente ocurrió el accidente".
La avioneta impactó contra unos cables de alta tensión y luego se desplomó sobre un edificio de tres plantas.
El funcionario dijo que es probable que la turista se haya asustado por las ráfagas de vientos cruzados que se registran de manera habitual en la zona y que hacen que las naves se sacudan con intensidad.
Los visitantes querían conocer las Líneas de Nazca, unos geoglifos que sólo pueden observarse por vía aérea debido a su gran tamaño y que fueron estudiados durante décadas por la ya fallecida especialista alemana María Reiche, quien consideraba que eran un gran calendario lunar.
El recorrido aéreo sobre las líneas sólo es atendido por pequeñas empresas de aviación que, en los últimos meses, han sufrido varios casos de aterrizajes forzosos en plena carretera Panamericana.
Tras el pedido de familiares y diplomáticos de la embajada de Francia, los cuerpos de los fallecidos turistas franceses, cuatro mujeres y un hombre, fueron trasladados la noche del jueves a Lima para ser repatriados a su país de origen. Partieron con destino a la capital -vía terrestre- dos ataúdes de metal y bolsas plásticas transportadas en un auto de una agencia funeraria limeña.
En tanto, los medios locales informaron que el esposo de una de las fallecidas desistió de subir a la nave, lo que lo salvó de morir con el grupo.
Terra/EFE