El pasado 26 de Septiembre, una lobita marina de 9 meses de edad entró caminando al puesto de control de la Marina de Guerra del Perú en el puerto pesquero de Pucusana donde se desplomó. Su deplorable estado de salud hacía presagiar lo peor, sin embargo, gracias al grupo de rescate ORCA, el animalito pudo ser atendido y tras recuperar la salud, fue devuelto sano y salvo al mar.
La loba marina fue bautizada como Susana, por los biólogos de esta ONG, dedicada al rescate de delfines, lobos marinos, nutrias y tortugas marinas en toda la costa peruana, quienes señalaron que lo más probable que le había ocurrido fue que al perder a su madre se haya dedicado a merodear por las inmediaciones de Pucusana, lo que le valió serios daños para su salud.
El diagnóstico médico concluyó que Susana se encontraba severamente deshidratada y desnutrida, sufría de colitis aguda debido a la alta contaminación de la zona, además de presentar severos golpes en el ojo, el cuerpo y un corte que perforaba su aleta anterior
izquierda.
Con ambióticos y anti-inflamatorios los médicos lograron salvarle la vida a la lobita que fue recuperándose lentamente. De este modo, la perseverancia del grupo de voluntarios y el esfuerzo de juntar entre todos el dinero para cubrir los gastos, dieron sus frutos.
Al cabo de unos días Susana ya se ponía en pie y comía por sí sola. El malestar intestinal mejoraba y el dolor disminuía; y la aleta cortada fue cerrándose, pese a que en un primer
momento se consideraba que la perforación podría quedar abierta
Liberación en Punta Negra
Tras 19 días en rehabilitación, la loba marina se encontraba lista para ser liberada. 150 personas se reunieron en playa La Bikini, en el distrito de Punta Negra, para ver y
celebrar la vuelta de Susana a su hogar en el océano.
En el lugar se encontraba personal de la Policía Ecológica, a quienes el grupo de rescate de ORCA representa durante las emergencias, y delegados de la Municipalidad de Punta Negra para ser testigos de un evento poco común en una zona donde resulta regular encontrar lobos marinos varados y muertos.
A las 12:45 de la tarde la reja de la caja para transporte se abría, y ¿Susana¿ presurosa salía hacia la libertad.
Re-incidente en Punta Negra
Un día después, el lunes 15 de octubre, alrededor de las 3 de la tarde, una familia de
vecinos en Punta Negra reconoció a ¿Susana¿ por el arete rojo que llevaba en la aleta (arete de seguimiento).
Susana nuevamente fue rescatada y llevada de inmediato a rehabilitación: se había intoxicado con pescado contaminado y era presa de una fuerte indigestión.