La mayoría de empresas optan por el uso de sistemas de aire acondicionado con el objetivo de lograr un ambiente fresco y cómodo para el mejor desenvolvimiento de sus trabajadores, pero no saben que al final logran el efecto contrario y reducen su productividad por las constantes enfermedades respiratorias que atacan a su personal.
Lo primero y muy conocido por todos, es que lo bruscos cambios de temperatura a los que nos sometemos cada vez que entramos o salimos de ambientes climatizados con sistemas de aire acondicionado, causan una reacción en el cuerpo que se traduce en resfríos, gripe y otras enfermedades similares, además de torticolis y contracturas musculares.
Pero lo que muchos no saben es que un sistema de aire acondicionado puede convertirse en un medio de contagio de diversas enfermedades pues esparce en el ambiente un sinnúmero de bacterias, especialmente en oficinas compartidas por varias personas y donde inevitablemente habrá siempre un enfermo.
Estos sistemas de aire provocan generalmente enfermedades de las vías respiratorias y empeoran cuadros clínicos ya existentes, como alergias, rinitis, sinusitis y asma.
El aire que respiramos
Pero, ¿por qué estos sistemas dañan las vías respiratorias?. En primer lugar porque producen un aire frío y seco que resecan las mucosas de la nariz, encargadas de calentar y limpiar el aire que llegará a los pulmones.
Poco a poco los cornetes nasales comienzan a crecer y crean obstrucción en la nariz, obligando a la persona a respirar por la boca lo que es peor, pues el aire frío y contaminado ingresa directamente a la garganta y bronquios causando amigdalitis, laringitis y bronquitis.
Las ocho horas diarias que una persona pasa en una oficina, y aunque el daño está en relación con la intensidad del frío y el tiempo de exposición, son suficientes para dañar las mucosas. Una vez que estas están dañadas deben ser reparadas para tener un funcionamiento normal evitando complicaciones futuras que podrían ser más graves.
"El aire acondicionado es todo lo contrario al aire ideal porque es frío y seco. Además acá la mayoría de gente sufre de problemas alérgicos lo que los hace aún más sensibles" explica el doctor Sandro Cuadros, director del Instituto peruano de Otorrinolaringología.
Recomendaciones
Si nuestras mucosas ya están demasiado afectadas y no conseguimos mejorar con ningún método, podemos acudir a la técnica de la crioterapia, una técnica con doce años en nuestro país.
"La forma más sencilla y práctica de que reparar el daño o curar alergias es la crioterapia, Sin necesidad de cirugía y de forma ambulatoria se aplica frío, basado en gas carbónico o nitrógeno, a muy bajas temperaturas para disminuir de tamaño los cornetes nasales y eliminar la obstrucción permanentemente", explica el doctor Cuadros.
"Después de esto, no se volverán a necesitar ningún tipo de fármacos", agrega el médico que además es presidente de la Sociedad Peruana de Criocirugía.
Una alternativa al uso de aire acondicionado son los ventiladores que no producen frío artificial, sino que solamente reciclan el aire del ambiente. Sin embargo, la ventilación que estos producen no es suficiente para mantener las computadoras, copiadoras u otras artefactos en óptimas condiciones.
Los ventiladores son suficientes en ambientes no muy amplios y donde la ventilación requerida sea moderada. Además, al igual que el aire acondicionado puede esparcir virus y bacterias en el ambiente.
Como los sistemas de aire acondicionado son muy necesarios sobretodo en centros de trabajo grandes y con muchas máquinas, los especialistas dan indicaciones.
"Como no podemos eliminar de nuestro trabajo el uso de máquinas, pues la tecnología es ya indispensable, debemos cambiar nosotros. En estos momentos lo que funciona muy bien para protegernos es la aplicación de suero fisiológico que no es más que solución salina. Se vende en goteros en las farmacias y es muy económico" recomienda el doctor Cuadros.
Dicho suero se aplica en la nariz para mantener las mucosas húmedas y en buen estado, protegiéndonos del aire dañino, a diferencia de las gotas nasales que se venden en las farmacias.
Estas pueden tener resultados adversos pues su función es evitar la humedad en caso de resfríos, por consiguiente reseca la nariz, lo que junto al efecto del aire acondicionado afectar más al enfermo.
Para mayor información sobre tratamientos y crioterapia puede consultarse la web www.otorrinoperu.com.
Karen Martínez