Antes de abordar el avión que lo llevaría a Turquía en el aeropuerto de Chicago (norte), Azad Amir debió pasar su equipaje por el control de seguridad.
Una agente, intrigada por la forma del artefacto, preguntó al hombre de qué se trataba.
Visiblemente avergonzado, ante la presencia de su madre y sus pequeños hijos, el hombre balbuceó la palabra "bomba", provocando la histeria en la terminal aérea.
Las bombas de vacíos para penes son artefactos utilizados con el objetivo de aumentar el tamaño del pene o combatir la disfunción eréctil.
Azad Amir compareció el miércoles ante un tribunal de Chicago, y aseguró que era "normal" viajar con una bomba de vacío ya que, según él, "la mitad de los estadounidenses las utilizan".
El juez señaló que el joven podría ser inculpado por "conducta desordenada" con el propósito de alterar el orden público. Si es encontrado culpable, se enfrenta de uno a tres años de prisión.