¿Qué es un adulto mayor?
Un adulto mayor es aquella persona que ya ha alcanzado los 60 de edad a la cual no se le puede calificar gratuitamente con el término peyorativo de viejo, término que nos hace pensar en el adulto mayor como una persona enferma, inútil y una carga para la familia y la sociedad. El día de hoy se está replanteando este concepto de vejez.¿Y qué es la vejez ahora?
La vejez, es desde el punto de vista psicológico, la etapa donde la persona está en su máximo sentido de reflexión y espiritualidad. Debería ser la etapa más plena y más feliz del ser humano.
¿Cómo surge su preocupación por el adulto mayor?
Desde chica siempre he tenido esa inquietud, esa atracción por la gente mayor, y en el transcurso de mi vida he visto como el adulto mayor mientras está en actividad está muy bien; pero, de pronto, cuando, por un algún motivo, cae en la inactividad, le sobreviene la atrofia y con ella la muerte en vida.
¿En ese sentido su concepción de la vida es muy dinámica?
Yo considero que la vida es movimiento intrínseco. Es como el fuego, para que el fuego esté prendido, le tienes que echar poquito a poquito, de vez en cuando, combustible. Basta que dejes de echarle combustible y el fuego se apaga. La vida es ese movimiento, ese no dejar apagarnos.
Mencionaba que esta preocupación por el adulto mayor le nació desde muy niña, ¿tiene que ver con algunos familiares en especial?
Sí, tiene que ver con mi abuela y con mis tías abuelas. Tiene que ver, también, con gente que en el transcurso de mi vida he ido conociendo y es a raíz de eso que me decidí a trabajar por ellos.
Cuénteme un poco más de esa relación con su abuela y sus tías
Los días domingos me encantaba tomar el micro e irme a visitar a mi abuela y a mis tías abuelas. Era mi plan y me sentía muy bien cuando estaba con ellas. Me gustaba meterme en la cocina a preparar juntas una torta o un bizcocho. Poco después me di cuenta que con pequeños gestitos, y no con costosos regalos, uno puede transmitir mucha vida a esas personas mayores.
¿Qué otras historias de adultos mayores se han ganado su respeto?
Te puedo hablar de varias. Por ejemplo: Alina Zabattani es una señora de 97 años que trabajó más de 40 años en tiendas de antigüedades del centro de Lima, con la que estuve hace unos días y es una mujer que tiene una dimensión interior riquísima: Vive sola, ya perdió la vista, ya perdió casi, casi la audición , pero que tiene una sabiduría increíble. Otra es la de don Hernán Warmuth, que era presidente de una empresa muy importante, y cuando pasó a la jubilación (yo viví con él muy de cerca su experiencia) sintió una gran angustia por tener que pasar de una situación en que la que se sentía muy útil en la empresa a otra en que se vio obligado a intentar desplegar toda su energía en otros ámbitos desconocidos para él.
A diferencia de usted, nuestra sociedad demuestra mucha indiferencia hacia a los adultos mayores y los ancianos. ¿A qué cree que se deba?
Existe un fenómeno cultural enteramente limeño, o en general citadino, porque si comparas la cultura limeña con la andina, la cultura andina demuestra mucho más respeto al adulto mayor. La cultura oriental es otro ejemplo. Además, en la actualidad, dentro de nuestra cultura urbana, se están introduciendo ciertos conceptos del mundo postindustrial y globalizado, en el que priman los valores de la juventud, el individualismo, el relativismo, la competencia que llevan a un mayor menosprecio del adulto mayor.
¿No es contradictoria nuestra actitud frente a un mundo que avanza tecnológicamente?
Fíjate ¡que ironía de la vida! Ahora, gracias a los avances tecnológicos, el adulto mayor vive muchos más años. Pero al mismo tiempo, siguiendo los valores antes mencionados, el adulto mayor queda mucho más rápidamente fuera del circuito productivo. Pareciera que la cultura postindustrial y globalizada que estamos viviendo, descartara con mayor velocidad al adulto mayor.
¿Entonces el adulto mayor es una problemática?
No es una problemática, es un potencial. Un potencial de vida que debe ser empleado, porque es portador de conocimientos, de sabiduría. No creo que mi punto de vista sea filosófico o trascendental únicamente, si únicamente viéramos que la familia no sólo está constituida por niños sino, también, por adultos mayores, las cosas cambiarían. Y date cuenta que no estamos hablando de un grupo discapacitado, estamos hablando de una etapa del desarrollo humano al que todos, si Dios quiere, vamos a llegar.
¿Qué es lo más difícil de ser un adulto mayor en el Perú?
Lo más duro para el adulto mayor es la tremenda frustración que siente por no sentirse útil, por saber que su familia, o la sociedad en su conjunto, no valora su capacidad para realizar una serie de actividades que él quisiera desarrollar.
¿Y cuál es el problema de fondo?
Por un lado, la falta de sensibilidad y de toma de conciencia de lo beneficioso que puede ser el uso del tiempo libre para el adulto mayor, en actividades productivas, artesanales, artísticas, de esparcimiento, deportivas, espirituales, intelectuales, etc.. De otro lado, la falta de una cultura en la que se valore su participación activa en la resolución de sus propios problemas y su socialización con personas de otras generaciones, las cuales pueden aprender mucho de él.
¿Se podrá revertir está situación?
Por supuesto, se están haciendo muchos esfuerzos para ello. En la actualidad, el MIMDES, el MINSA, las municipalidades, las ONG, la iglesia, etc. están trabajando en este sentido. Creo que el detalle está en una mayor toma de conciencia tanto a nivel de cada uno de nosotros, en nuestro propio hogar, como a nivel de las instituciones que cubren segmentos más grandes de la sociedad. Sólo falta hacer un trabajo de sinergia para maximizar resultados.
¿Y en el caso del uso del tiempo libre?
En relación al uso del tiempo libre las CAM (Centros del Adulto Mayor) de Essalud han ayudado mucho pero están dirigidas especialmente a aquellos que están asegurados. Y son admirables, porque han demostrado que la incorporación del adulto mayor produce una notable reducción de los costos de salud y atención médica. Mientras las personas estén activas ya no tienen que tomar tantas pastillas antidepresivas. Recordemos que la tristeza repliega al ser humano, genera tedio a la vida y, por ende, patologías.
¿Cómo nace y cuál es el objetivo de su asociación?
La Asociación Adulto Feliz nace por la preocupación de un equipo de profesionales de diferentes entornos como gerencia social, geriatría, gerontología social, legal, investigación, proyectos sociales, desarrollo sostenible y medio ambiente, frente a la situación del adulto mayor y de la falta de aprovechamiento de su enorme potencial. Nuestra asociación tiene como uno de sus objetivos el lograr que la sociedad civil, el Estado y las familias asuman que el hecho de que el adulto mayor es una persona madura y portadora de vida.
¿Y como empezar?
Basta con que la necesidad del cambio nazca del adulto mayor. La familia inmediatamente lo va a reconocer. Si la familia ve que el adulto mayor hace lo que le gusta y le genera una mayor calidad de vida y no lo que le impone la familia, ¿qué le va a decir? No se puede oponer. Esta conducta del adulto mayor puede tener un efecto multiplicador no solamente en la familia sino a otros niveles de su comunidad o de la sociedad en su conjunto. A veces puede tener un efecto intergeneracional, como cuando el adulto dialoga e intercambia experiencias con el muchacho de 17 años que es parte de la familia. Yo creo que el concepto es que el adulto mayor vuelva a vivir, tiene todo el derecho a hacerlo, así como el deber de irradiar su energía.
¿Y a nivel del Estado?
Es un imperativo categórico que se promulgue la ley del adulto mayor y que el Ejecutivo, así como apostó en el 2003 por la niñez, con la participación de 33 organizaciones nacionales e institucionales, apueste ahora también por el adulto mayor.
Por: Fedor García
Foto: Alberto Ku King