Enrique Angeles Hurtado, de 18 años, estudiante de la Academia de Arquitectura de Voronej, murió a consecuencia de los golpes mientras que su compatriota Alejandro Lavaro Ayala, también de 18 años y estudiante de la Academia de Medicina, resultó herido.
También fue herido el español Mario Potiño Rodríguez, de unos 38 años, que hacía prácticas en la facultad de Filología de la Universidad estatal de Vorónezh.
Junto a los peruanos y el español se encontraban tres estudiantes rusos: un joven que también fue golpeado y dos chicas a las que los atacantes no causaron daño alguno.
Valeri Lavrentiev, jefe del departamento de Cirugía del Hospital clínico de Vorónezh, dijo a la agencia Interfax que los heridos se encuentran en la unidad de cuidados intensivos, pero que su estado es "satisfactorio" y su vida no corre peligro.
La agresión se produjo cerca de un complejo deportivo de la ciudad rusa de Vorónezh, a 500 kilómetros al sur de Moscú, donde en la última década han sido asesinados decenas de extranjeros.
Rusia expresa condolencias
El ministerio ruso de Relaciones Exteriores transmitió hoy sus condolencias a los familiares de Angeles Hurtado.
A trevés de su oficina de prensa, la cancillería rusa confirmó que las fuerzas del orden de ese país están tras los pasos de los asesinos. "A ellos les espera un castigo equivalente", dijo en un comunicado.
Las embajadas de Perú y de España exigieron a las autoridades rusas que investiguen a fondo el ataque a sus ciudadanos, mientras que el Ministerio del Interior ruso declaró que la investigación estará a cargo de "los mejores expertos" del departamento de lucha contra el crimen organizado y la policía criminal.
"Seguiremos atentamente la marcha de la investigación y esperamos que los culpables serán detenidos y castigados de acuerdo con la ley", declaró el cónsul de Perú en Moscú, Egorov Ramírez.
Durante los últimos seis años, al menos siete extranjeros han muerto en ataques aparentemente motivados por el racismo en Voronezh, donde muchos estudiantes de otros países asisten a la universidad.
Un estudiante originario de Guinea Bissau resultó muerto en marzo de 2004 por un grupo de skinheads. Este asesinato provocó una oleada de protestas de los alumnos extranjeros, que boicotearon los cursos durante una semana y pidieron la protección de las autoridades.
Los estudiantes extranjeros también se manifestaron a mediados de septiembre en San Petersburgo (noroeste), tras el deceso de un compañero congolés agredido por desconocidos en la calle.
Terra/Agencias