Lee Hefegtz se impuso la noche del martes a otras 14 candidatas, entre latinoamericanas, europeas y una asiática, todas las que comparten una misma historia personal: fueron capturadas en el aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima, cuando pretendían ingresar o sacar droga del Perú.
Las llamadas "burriers", término que resulta de la fusión de las palabras "burra" y "courier", las candidatas compitieron no sólo en belleza, sino también en habilidades artísticas, personalidad y desenvolvimiento en la pasarela.
"En un inicio muchas tenían un poco de preocupación y no querían presentarse (al concurso), pero ahora ya se han apuntado muchas más y más chicas", dijo Maritza Otiniano, vocera del penal.
"El objetivo es promover la resocialización de las internas, fomentar espacios de recreación y compañerismo, para que les ayude a elevar su autoestima y dejar atrás el estrés", agregó.
Este concurso se realiza hace 10 años en el Penal de Mujeres de Santa Mónica, en el distrito de Chorrillos, que alberga a casi 1.000 internas, de las cuales 138 son extranjeras.
El drama del 83% de las reclusas es que se encuentran privadas de su libertad sin tener aún una sentencia. De las 138 extranjeras, solamente 39 han recibido una condena, dijo Otiniano.
Esta situación no es impedimento para el entusiasmo de las internas cuando se aproxima el concurso de "Miss Primavera".
Su preparación empezó hace tres meses con la realización de talleres de danza, aeróbicos, teatro, oratoria, y terapia psicológica, dijo Otiniano.
Los requisitos para participar fueron observar buena conducta y participar en alguno de los talleres permanentes que existen en el penal, como cosmetología, dibujo, manualidades, pintura en tela, fabricación de carteras, entre otros.
Las mismas internas eligieron a las representantes de su pabellón resultando 28 semifinalistas, de las cuales sólo fueron seleccionadas 15 para la final.