Entre momentos de silencio, campanas repicaron el jueves en Nueva York para recordar a las 2.792 víctimas del 11 de septiembre del 2001, cuando aviones secuestrados destruyeron las dos torres gemelas del World Trade Center.
Al conmemorar lo que calificó sencillamente como el aniversario de "un día terrible", el presidente George W. Bush asistió el jueves por la mañana a un servicio religioso en el que se observó un momento de silencio al cumplirse dos años del peor ataque terrorista en la nación.