Como el pelo corto
de los chicos no da para muchas variaciones, lo mejor es que sigas tu propio estilo,
aunque sí puedes utilizar productos que te ayudarán a fijarlo, moldearlo, darle
volumen y brillo etc....
Otro consejo: ponte una mascarilla en el pelo; actúa más o menos igual que la
crema suavizante, pero su efecto es mayor. Se aplica después del champú y se deja
durante 15-20 minutos. Después se aclara con agua tibia. Te quedará el pelo mucho
más suave y fácil de peinar.
Dos cosas fundamentales: que el pelo esté limpio y bien cortado. Lo demás ya es
cosa tuya.
PARA
ELLA
MAGIA
EN TU PELO
Las noches de
fiesta brillan. Todo se transforma en luces, música y colores. Transfórmate
tú también para aportar chispazos a esas noches tan especiales:
péinate para la ocasión. Un moño alto, un color deslumbrante,
o unos accesorios divertidos pueden convertir estas fiestas en las más
radiantes que recuerdes. ¡Diviértete con tu pelo!
Nuevo milenio, nuevo look
Este peinado que
está, sin duda, pensado para el nuevo
milenio. El concepto clave es "transformación",
así que se puede llevar a cabo el lema:
"nuevo año, nuevo pelo".
Un corte moderno, irregular y dinámico
con un color atrevido, aportará fantasía
a la fiesta. Combinado con un traje de color
plateado, algo galáctico, la impresión
de estar ante el nuevo milenio será
aún mayor. Modernidad, actualidad,
futuro, distinción, comodidad, movimiento...
todos los ingredientes necesarios para el
comienzo de un nuevo año.
Adornos
para todos los gustos
Esta propuesta
se adapta al estilo de cada mujer. Un peinado
para cada tipo de pelo. El peinado variará
según sea el cabello: liso, ondulado
o rizado pero, en todos los casos, hay que
decorarlo. Todo tipo de adornos, tan característicos
de las fiestas navideñas, colgarán
en esta ocasión de los cabellos: horquillas
de strass y pasamanería, pequeñas
pedrerías, diademas, plumas y lanas
de colores... todo está permitido.
Glamour
y romanticismo para una noche de hadas
Imagen romántica y sofisticada para una fiesta con glamour y poesía
flotando en el ambiente. Da igual la altura y la forma del recogido, pero hay
que buscar irregularidades en su formación y desechar las formas perfectas.
Ese tirabuzón que se escapa es perfecto, los efectos encrespados y retorcidos
en la punta del recogido también. Son hechizos convertidos en peinados.