El presidente Alan García, se comprometió hoy a asumir personalmente el tema de la seguridad ciudadana, en momentos en que la sociedad se encuentra conmocionada por una serie de crímenes sangrientos y por persistentes robos.
"Voy a poner más empeño en el tema. Me he dedicado mucho a la infraestructura del país, a la educación, al tema internacional para situar mejor al Perú y lograr su respeto por los demás países del mundo, pero creo que es necesario en la quinta y última parte del Gobierno mejorar este tema que preocupa a todos", dijo García.
El jefe del Estado indicó que su gobierno definirá cuántos policías exactamente va haber "en las calles, qué medios, cuántos patrulleros de todo lo que se ha comprado (reforzarán la seguridad ciudadana)", entre otras medidas.
El presidente García también anunció que promulgará una ley sobre detención en flagrancia que aprobó el Congreso el pasado 19 de agosto, al acotar que anteriormente gran parte de los problemas se daban porque "se ve el delito, pero los delincuentes se escabullen, no hay policía cerca y, cuando lo encuentran, ya no está en flagrancia".
La norma autoriza a la policía a detener, sin mandato judicial, a los presuntos autores de un delito dentro de las 24 horas siguientes de producido el hecho punible.
El jueves pasado el Congreso peruano también endureció las leyes para combatir la delincuencia, al aprobar normas que eliminan los beneficios penitenciarios por crímenes graves y extiende el período de detención de presuntos autores de un delito.
Según el presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, Víctor Sousa, el año pasado se registraron 160.000 delitos y cerca de 49.000 fueron por robo.
En las últimas semanas una serie de delitos han conmocionado a la sociedad y han reactivado el debate entre los medios políticos y de prensa sobre la pena de muerte.
El caso que ha estremecido particularmente a la sociedad es el de una niña de tres años que a principios de mes quedó cuadripléjica al ser herida de bala en Lima, durante el ataque de unos ladrones a sus abuelos para despojarles de una suma de dinero, un caso que reactivó el debate sobre la pena de muerte.
En Perú también ha proliferado en los últimos años el fenómeno de los "marcas", delincuentes organizados que asaltan a personas que salen de los bancos, además de asesinatos por supuestos sicarios del narcotráfico.
- Terra Perú
