Jueves, 24 de Abril de 2008
10 mentiras sobre el matrimonio
Nuestros amigos nos dan una serie de consejos y lecciones sobre la vida marital. No todo es cierto.
Boda
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Como es lógico, lo ideal es casarse enamorado y lo clásico es que después de contraer matrimonio se dé paso a lo que se conoce como luna de miel donde todo es maravilloso. Pero uno no puede pretender que eso se prolongue para siempre.
Es muy común que cuando una está de novia, familiares y amigos se acerquen para darte una serie de consejos de lo que hay que hacer y no, para llevar un matrimonio feliz. Incluso las películas y cuentos infantiles también nos aportan en ese sentido.
Pero ¡ojo! muchas veces esos consejos están plagados de mitos y mentiras sobre lo que significa en verdad el matrimonio.
-Olvídate del cuento de hadas
Desde pequeñas nos contaron miles de cuentos de hadas en donde el final de la historia era siempre que los protagonistas terminaban casados y felices para siempre. Pero la verdad es que el matrimonio no es el final de un camino, sino todo lo contrario, es el inicio de uno nuevo. Y uno que no es para nada fácil, que tiene complejidades.
Porque ser feliz en pareja es un trabajo constante, una labor en equipo en el que hay que aprender a comunicarse y a escuchar al otro. Así es que a bajarse de la nubecita rosada.
-El mito de la pareja perfecta
Las películas y hasta a veces nuestros amigos cercanos o familiares, suelen transmitirnos que una pareja que se ama es una pareja que anda feliz las 24 horas del día, que aparentemente todo les sale regio y estupendo. Pero la realidad es otra. Es bien simple, la gente pelea, tiene discusiones, diferencias de opinión, y nadie anda feliz todo el día, a veces andamos cansadas y nuestra media naranja también.
-No hay garantía
Casarse no es como comprar un refrigerador o cualquier artefacto que te brinde una garantía. Que quede claro: el matrimonio no asegura un futuro juntos, ni tampoco asegura la felicidad. Hay que intentar vivir el presente, amarse en el hoy y trabajar en ello.
-No al enamoramiento eterno
Como es lógico, lo ideal es casarse enamorado y lo clásico es que después de contraer matrimonio se dé paso a lo que se conoce como luna de miel donde todo es maravilloso. Pero uno no puede pretender que eso se prolongue para siempre.
-No hay recetas
Es común que cuando una está de novia o a punto de casarse, los familiares y amigos te llenan de consejos de lo que hay que hacer y no, pero la verdad del asunto es que ¡no hay recetas!. No hay mandamientos ni nada preestablecido.
-El matrimonio no te cambia
Hay gente que suele decirnos que la gente cambia cuando se casa, como si firmar ese papel produjera una especie de transformación en nuestra personalidad. Seamos claros, uno puede madurar, pero es muy distinto asegurar que uno pasa a ser otra persona. Es bien simple, si usted está de novia con un hombre infiel o muy celoso, él va a seguir siendo igual con o sin anillo.
-Adiós a los prejuicios
Está claro que a veces el matrimonio no dura para siempre y que uno puede rehacer su vida con otra persona. Pero a veces la sociedad, e incluso en algunos casos hasta nuestra propia familia y cercanos, nos cuestionan cuando mencionamos que queremos casarnos nuevamente y con bombos y platillos – fiesta, vestido de novia blanco y todo lo demás. ¡Hacer oídos sordos! No porque el primer matrimonio no haya resultado eso implica que el segundo sea igual.
-La pregunta clásica
¡Hasta cuándo! Uno no se casa para tener hijos. La gente siempre suele consultarnos sobre cuándo vamos a tener familia, como si ese fuera un imperativo o un deber que uno contrae al dar el sí. Y no es así, la maternidad es algo que uno elige que puede darse o no dentro del matrimonio, pero no es una obligación.
-El mito de la pareja hipersexual
Hay personas que juran que la vida de casados incluye largas e increíbles sesiones de sexo estilo kamasutra. La vida sexual en pareja, en especial cuando hablamos de relaciones estables, no es algo absolutamente constante, habrá períodos de baja frecuencia sexual, otros de mucho, ya que son varios los factores que inciden, como la carga de trabajo, los problemas, las peleas. Lo más importante ¡olvidarse del estereotipo de la pareja hipersexual!
-El invitado no grato
Quien crea que la rutina es algo que se puede evitar para siempre, es un iluso. Nos guste o no, la monotonía es algo que va llegar a nuestra vida en pareja y en vez de hacer vista gorda o pensar que si llega es porque se acabó el amor, lo importante es saber cómo afrontarla de la mejor manera.
Jessica Ramos / Terra Chile