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'Petting', la nueva moda sexual entre las parejas jóvenes

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Se trata de lograr el orgamo, pero sin penetración. Se ha vuelto popular sobre todo entre quienes no quieren tener hijos.

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“El "petting" se desarrolla en forma natural y progresiva a medida que la pareja tiene más confianza.

Por Paula Chapple

Entre los 18 y los 24 años se da mayoritariamente el “petting”, que no es más que el contacto físico entre dos personas, pero sin llegar al coito. El fin del encuentro es lograr al orgasmo mediante caricias, besos y roces, pero sin penetración.

Esta tendencia sexual está siendo cada vez más utilizada por los profesionales jóvenes, casados o que conviven, “debido en gran parte a que no quieren tener hijos y porque se trata de parejas extremadamente competitivas entre sí”, comenta el Director del Centro de Estudios de la Sexualidad, Christian Thomas.

“Petting” significa caricias, y es parte de una transición progresiva hacia una sexualidad activa. “Antiguamente los niños se iniciaban en un burdel y las niñas, en la noche de bodas; ahora ya no existe un rito, sino una transición progresiva, una familiarización con el cuerpo y sus sentimientos”, el sexólogo.

La mayor parte de estos profesionales jóvenes han estudiado carreras como “Ingeniería Comercial, Derecho, Ingeniería, Administración o Economía, en suma, se trata de profesiones altamente competitivos, en que la sexualidad queda relegada a un segundo plano porque lo importante es ser exitoso, hecho que está por sobre la familia y la pareja”, afirma tajante el experto.

Caricias y contacto

En el "petting" se pueden usar las manos, la boca, la lengua o cualquier otra parte del cuerpo. Vale todo menos penetrar. “El "petting" se desarrolla en forma natural y progresiva a medida que la pareja tiene más confianza. El sexo es más que penetrar, ya que limitar el asunto a aceptar que te penetren o a lo que hace tu pene, “porque debe ser así”, te quita la oportunidad de gozar”, explica Thomas.

El consejo es recorrer el mapa corporal de las zonas de las caricias. Estos órganos son “los pechos de las mujeres, los muslos de hombres y mujeres, el cuello, los genitales de ambos y, en el caso del hombre, un punto específico son los glúteos”, sugiere el profesional.

Es un hecho que las mujeres están más acostumbradas a acariciar para desembocar luego en el coito, en cambio el hombre es mucho más directo y va derecho a la penetración. En ese sentido el "petting" es gratificante y sí puede llevar al orgasmo.

"Se puede utilizar el sexo oral para estimular los órganos sexuales de la pareja con la boca, por lo que no habrá riesgo de embarazo, pero sí existe la probabilidad de contagio de una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS), por ello es recomendable el uso de un preservativo”, aconseja Thomas.

Los grados de "petting"

1- Tomarse las manos, darse besos, abrazarse.
2- Caricias sexuales sobre la ropa, que pueden incluso imitar una relación sexual.
3- Caricias sexuales bajo la ropa, pero sin penetración. Incluye desde meter la mano bajo la ropa hasta estar totalmente desnudos y practicar sexo oral o masturbación mutua.
4- El orgasmo, pero sin coito.

La variante sicológica

Pero el "petting" es una conducta que viene de más atrás, como lo explica Thomas: “Comienza en los dos primeros años de vida, cuando la madre construye los primeros vínculos con el bebé. Si en esta etapa el niño recibe caricias, amor y contención, de seguro será un adolescente que cuando inicie su sexualidad estará abierto a las caricias sin problemas; por el contrario, si en los dos primeros años de vida recibe malos tratos, zamarreos y violencia física, ese adolescente, cuando se enfrente a la sexualidad, traerá consigo traumas que no le permitirán disfrutar de las caricias y el contacto con la otra persona”.

El cuerpo violentado en la niñez, enfrentado al despertar sexual, de manera inconsciente traerá una angustia implícita. “Entonces si el niño vivió desapego y violencia, cuando esté en pareja evitará todo tipo de caricias, convirtiéndose en una persona con problemas sexuales, o un sujeto bipolar, entre otros traumas sexuales”, concluye Thomas.

Terra Networks

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