Para Potts los reality sirven de trampolín o vitrina para quienes no tienen la oportunidad de grabar un disco. “Es tanta la gente que ve los programas donde se busca talentos que uno se convierte en estrella del a noche a la mañana. Eso ayuda mucho a nuestras carreras”, opina el tenor y, de esta manera, da la contra a los críticos que aseguran que dichos espacios solo utilizan a los concursantes para tener audiencia y luego abandonar al ganador a su suerte.
Estrellas Made in Perú
En nuestro país los realities musicales hoy en día tienen un especial significado. Sin embargo, años atrás, Ernesto Pimentel condujo Camino a la Fama y en una de sus temporadas se llevó el premio la hoy conocida Brenda Mau. “Yo creo que los reality no están en bajada ni van a pasar de moda. Es más, yo alisto uno que lo presentaré en breve”, dijo con muy buen afán oportunista.
Maricielo Effio, quién actualmente concursa en "El Show de los Sueños: Amigos del Alma", sostiene que le alegra que se realicen este tipo de realities porque se trata de un bien social. “Voy a ayudar a concretar un sueño a un participante, eso lo hace agradable”, acota.
Maritza Espinoza y Patricia Salinas, críticas de televisión y conductoras del espacio radial "Entrometidas", coinciden en que la única persona que puede jactarse de conducir un exitoso reality musical es Gisela Valcárcel. Sin embargo su fórmula “ya está muy gastada”, ello, sumado a que en nuestro país no existe muchos personajes famosos. A su entender, para el 2010, la popular “señito” deberá reinventar su retorno televisivo.
“El reality tiene éxito en la medida que dé un factor sorpresa en los invitados. Si bien Gisela tiene un rating cautivo ha caído en cierta monotonía y esto genera que el televidente haga zapping”, precisa Espinoza.
“Los reality musicales nunca han funcionado, después de la Bozzo y sus lamidas de axila, Gisela es la única que no pasa desapercibida”, acota Salinas. Según puntualiza Patricia, Valcárcel ya cayó en la rutina porque no hay personajes famosos en el Perú. “Incluso en sus últimas temporadas ha repetido a estrellas. En nuestro país no hay mucha farándula”, sostiene.
Eso sí, ambas afirman que el género no va a desaparecer de la pantalla chica nacional. Tal vez los realities musicales digan adiós, sin embargo los reality shows seguirán exponiéndose para mostrar las vidas, las desgracias, los juegos perversos en busca de millonarios premios, y claro, en busca de más rating. Cómo olvidar entonces el popular: ¡qué pase el desgraciado!. Qué tanta sintonía atrajo. Hay realities para rato.
Luis Palma