Desafiar los 226 kilómetros de la triatlón de Florianópolis para beneficiar económicamente a la comunidad de niños La Sagrada Familia, fue la promesa más desbocada que Juan Pablo Olivares haya hecho a lo largo de sus 33 años.
‘’La asociación entre la carrera y la campaña a favor de los niños es simbólica. Yo me comprometo a finalizarla simplemente para motivar la colaboración del Perú entero, a fin de recaudar 500 soles por cada kilómetro’’, anunció hace unos meses este ingeniero industrial que reparte sus días entre la Subgerencia de Gestión Comercial de LAN y su pasión por el deporte.
Fue así que el pasado jueves 28 de mayo, un avión a Brasil y una maleta llena de optimismo fue todo lo que necesitamos para ser testigos de este inagotable desafío denominando Ironman, competencia que escondería detrás de la meta los 113 mil soles que arrojaba la ecuación estimada por Juan Pablo.
800 kilómetros al sur de Sao Paulo, la fascinante isla del Atlántico nos dio la bienvenida con un cálido recibimiento peruano en una sencilla posada, en la que quince de nuestros compatriotas aguardaban ansiosos la llegada del sábado, día en que recibirían la indumentaria oficial de la prueba.
Tras recoger las credenciales y dejar constancia de la campaña ('Nuestra meta:su futuro') que motivó su travesía brasileña, Juan Pablo, y parte de la delegación peruana realizaron el último entrenamiento de natación en las plácidas aguas de Jureré, playa en la que al día siguiente se daría la partida del Ironman.
‘’Lo aconsejable en la previa a la carrera es realizar ejercicios a corta distancia. No es bueno desgastarse. La confianza y la paz interna son pilares que también debemos preservar’’, comentó tras la práctica Ricardo Arrarte, experimentado atleta del pelotón rojiblanco.
Las olas quedaron atrás, y la cena de camaradería llegó para disipar la tensión previa en medio de una gran show lleno de samba, color y sensualidad, en el que los mil quinientos atletas participantes despidieron la noche mentalizados en llegar a la meta.
Ya en plena cuenta regresiva, Juan Pablo volvió la mirada hacia el inicio de la campaña, y confesó sentirse satisfecho con la repercusión mediática que 'Nuestra meta:su futuro' había logrado, y optimista por el feliz desenlace que advertía a su paso.
‘’Tengo el apoyo de mi familia que está aquí conmigo, y el de los niños que a la distancia me fortale cerán durante todo el recorrido. Fuerzas no me van a faltar’’, anunció.