“En Estocolmo lo que se muestra es un signo divino, porque es la misma palabra de Dios. Esa imagen del supuesto demonio es una imagen más dentro del montón que puedan existir. Como las que se pueden divisar en muchas construcciones. Un ejemplo claro es que en la Basílica Nuestra Señora de París hay animales y figuras míticas alrededor de ellas. Siempre se hacen historias en base a signos y figuras”, precisa el padre Enrique.
David Hinostroza, miembro de la Iglesia Nueva Vida, tiene una opinión distinta. Él puntualiza que cuando una persona quiere creer en algo, solo piensa en eso y lo tendrá como premisa de vida. “Así como algunos creen que existe un lado espiritual, también piensan que hay cosas satánicas”. Esboza una sonrisa y se muestra incrédulo al creer que la Biblia del Diablo se escribió en solo una noche. “Imposible, la Biblia de Dios, se hizo en no sé cuántos años”.
Aunque algunos estudiosos han dicho que en las páginas de la Biblia del Diablo solo contiene una copia de la Crónica de Cosmas que relata la historia checa, una traducción latina de toda la Biblia, un calendario de efemérides, diversos tratados religiosos, una lista de los hermanos de la comunidad religiosa de Podlazice, un necrólogo con los nombres de 1635 difuntos e incluso fórmulas de conjuro, hay otros que aseguran que guardan un gran secreto: Mensajes satánicos que algún día serán revelados.