La verdadera euforia, los récords y la cima del cielo llegarían en 1999 con la edición de “Millenium”, su disco más exitoso hasta el momento. El grupo, qué duda cabe, pasaba por su periodo más glorioso: fue nominado a cinco premios Grammy, cuatro de sus sencillos fueron Top 40 en el Billboard y vendió más de 40 millones en todo el mundo, desplazando así a cualquier grupo de chicos que haya existido hasta entonces.
Ni la llegada del nuevo milenio y la aparición de nuevos ídolos juveniles hicieron que el siguiente álbum de los Backstreet Boys, “Black & Blue”, desinflara su descomunal popularidad. Si bien el CD “sólo vendió 15 millones de copias” (entrecomillado para diferenciarlo con el suceso anterior) el quinteto logró seguir estando entre la preferencia del público gracias a canciones como “Shape of My Heart”, “The Call” y “More than that”, los tres singles principales de esa producción.
Adiós euforia, bienvenida la vigencia
Los cantantes decidieron parar por unos años luego de un larguísimo periodo de giras mundiales y grabaciones. Tras la edición de un disco recopilatorio, los Backstreet Boys decidieron apostar por sus proyectos personales hasta 2005, donde aparece “Never Gone”, una producción que reafirmó su regreso desde su mismo nombre, aunque no tuvo la repercusión comercial de sus anteriores trabajos ni desató la locura femenina que sus canciones solían arrastrar. La banda atraviesa por un cisma y Kevin Richardson decide alejarse para dedicarse a su familia.
Convertido en un cuarteto, en 2007 el grupo edita “Unbreakable”, disco de moderado éxito, que los ha devuelto a la carretera y que los traerá por primera vez a nuestro país, este miércoles 25 de febrero, donde los estadounidenses mostrarán por qué fue el grupo más exitoso de la década de los noventa y si su estilo sigue aún vigente pese a la moda y al paso de los años. Belanova de México y Ádammo de Perú serán de la partida como apertura del show.