La batalla de Iwo Jima y la historia de una fotografía que dio la vuelta al mundo
La batalla de Iwo Jima marcó un hito en la Segunda Guerra Mundial. Se escribieron muchos libros sobre ella, entre los cuales destaca uno por ser el más conmovedor. “Flags of Our Fathers” es la historia de los seis soldados estadounidenses que izaron la bandera de su país en el monte Suribachi, durante el brutal enfrentamiento entre japoneses y norteamericanos, inmortalizados en una hermosa fotografía, considerada como la más famosa del mundo.
Entre febrero y marzo del año 1945, 22 mil japoneses y 26 mil norteamericanos murieron en la isla japonesa de Iwo Jima. Para los marines, supuso la mayor masacre de su historia. Pero para James Bradley, autor de este best seller, no sólo se trató de un sangriento enfrentamiento bélico: significó descubrir una historia de largo silencio, una historia difícil de contar y cuyas claves encontró, de casualidad, dentro de unas cajas. Bradley estuvo en Lima y conversó con Terra en exclusiva, revelando los secretos de un libro que va camino a convertirse en clásico.
Aunque parezca mentira, 27 editoriales rechazaron el material. La perseverancia de Bradley hizo que, luego de dos años, la historia fuera publicada y el libro se convirtiera en número uno, como lo fue la fotografía 55 años antes. ¿Qué hizo que esta empresa fuera tan especial? Sucede que el autor es hijo de John H. Bradley, el “Doc”, uno de los seis estadounidenses que clavaron la bandera americana, poco antes de ganar la batalla en la isla Iwo Jima.
Una celebridad entre nosotros
James Bradley nació 9 años después de la sangrienta batalla y acaba de cumplir 55. Es amable, carismático y se dice feliz de estar en el Perú. Nos confiesa que es un viaje mitad placer mitad trabajo: “He venido a disfrutar de este hermoso sol, de la estupenda comida, y también a contactarme con gente porque estoy pensado hacer un libro acerca de los nexos entre Estados Unidos, Perú y China. Me interesa la migración china en el Perú, y cómo Lima servía de paso entre Estados Unidos y Asia”.
Poco después de la muerte de su padre, en 1994, James descubrió una historia fascinante que lo involucraba de una manera conmovedora, pero de la cual John nunca había querido hablar. “Lo extraño fue que él nunca se refirió al tema; le pregunté a mi madre si a ella le habló de la foto de la bandera, y me dijo que solo lo hizo una vez, en su primera cita y durante 7 u 8 minutos. En los 47 años de matrimonio nunca se mencionó la palabra Iwo Jima”.
Cuando el hermano de James buscaba entre las cosas de papá encontró una caja. Allí John Bradley guardaba sus memorias de la guerra. Había, entre otras cosas, una copia de la fotografía de la bandera y una carta escrita a sus padres desde Iwo Jima. Allí escribió que ayudar a levantar la bandera americana había sido el momento más feliz en su vida.