El tenebroso disfrute de ver una película de horror
Fantasmas, seres que provienen de nuestras pesadillas y cobran vida, espíritus malditos que poseen a seres indefensos hasta convertirlos en asesinos; todas estas amenazas son perfectamente asumidas con normalidad como generadores de pánico en una película del género que nos ocupa.
Una persecución interminable
Conversamos con Pachi Valle Riestra, Gisela Ponce de León y Marco Zunino para que nos cuenten sus experiencias viendo películas de miedo. Cada uno de ellos siente de forma muy particular su relación con el género de horror.
Haya quienes se muestran muy susceptibles con el sufrimiento ajeno (Pachi), quienes se asustan en demasía hasta ver en cada esquina que nadie la persiga (Gisela), o quienes saltan en una sala de cine pero no pueden abandonarla (Marco).
Nunca como en una cinta de miedo somos tan “espectadores”: vemos lo que le irá a suceder a la víctima, sabemos que el peligro está tras una puerta, lo podemos advertir y nuestro corazón palpita a mil por hora. El pánico que sentimos no puede ser completado si no vemos el fatal destino del infortunado personaje.
¿Qué nos causa tanto miedo?
¿Qué disfrutas más en una película de horror, estimado cibernauta? Alguna vez te has hecho la pregunta del porqué cada uno de nosotros tiene una historia de miedo en el cine que no podemos (y no queremos) abandonar.
Una escena nos marca, una historia podría perfilar nuestros temores. ¿A qué le temes luego de haber visto una cinta de horror?