Julio 2008
SEKOTONG

Cuando uno piensa en la cultura musulmana tiende a pensar, erróneamente, en personas violentas, agresivas, poco civilizadas. Nada más equivocado que eso.
Viajando por
Lombok, isla ubicada al este de Bali, tuve la suerte de conocer a gente muy amable y servicial. Es gracioso regresar cada temporada de olas y que niños, jóvenes y adultos te saluden con una gran sonrisa en sus rostros. Algunos como mi amigo Eddie, dueño de una de las pocas bodegas de la zona de Pelangang, acaba de tener una hija y apenas me ve le dice a su hijita ahi esta tu tío John. Creo que acá tengo más sobrinos que en la misma Lima, jaja.
Definitivamente la vida en este lugar es muy tranquila, pueblerina. En las noches suenan los rezos por los parlantes y en las madrugadas, el amanecer te lo anuncian los gallos al cantar La gente es muy espiritual con un gran sentido de la unidad familiar. La vegetación es abundante pero distinta a la de Bali. El clima es más seco, el viento sopla más frio en las tardes.
Sin embargo, el sol es más fuerte y la temperatura del mar es bastante más caliente. El mar es turquesa y puedes ver islas pequeñas por todos lados y playas totalmente deshabitadas. Este lugar debe ser uno de los pocos del mundo que se mantienen virgen y que el desarrollo es mínimo. Todo gira en función a la naturaleza , los cultivos, la pesca y para algunos el surf.
Al dia siguiente de mi llegada me trepo al carro, cojo mis tablas y me enrumbo a la búsqueda de olas. En el transcurso veo mujeres cargando frutas, material de construcción o tejidos en sus cabezas. Niños que gritan ¡¡¡Hello!!! Te ven como si fueras una especie de estrella de cine. La llegada del extranjero es vista gratamente. Los hombres en grupo fumando un cigarro, riéndose con sus faldas y sombreros. Cientos de botes navegando a vela en busca de una buena pesca.