Febrero 2009
HAWAII

Hawaii es el rincón más conocido del surf mundial. No hay tablista que desconozca que aquí las olas son gigantes, por lo que las historias y hazañas enmarcadas en este preciado paraje son interminables.
Esta es la segunda temporada que paso en el North Shore, lugar conocido como el Seven Mile Miracle (el milagro de las siete millas), ubicado en la isla de Oahu. ¿Por qué el apelativo? Simplemente porque en ese pequeño espacio se encuentran las super famosas y temerarias olas de Pipeline, Sunset y Waimea por nombrar algunas. Todas éstas capaces de llegar a tamaños inimaginables. Masas de agua transportándose con una fuerza descomunal, al punto de convertir cada entrada al mar en una sesión heroica.
No estoy hablando de un día cualquiera. Para que las olas lleguen a su máximo esplendor se necesitan crecidas de 12 a 15 pies. Por más que uno viaje y tenga mucha habilidad, no es un surfer completo hasta desafiar estos monstruos. Pero, las olas no son el único atractivo en el North Shore, pues todos los días te encuentras con leyendas vivientes del surf mundial, y una cultura totalmente enraizada al culto de este deporte.
Los héroes y personajes más respetados son los tablistas y en cada crecida se pueden ver a cientos de fotógrafos, camarógrafos y turistas encantados con el show al que asisten. Algo así como ver un Brasil vs Argentina en el Maracaná, sin exagerar.
En lugares como Indonesia, Tahití, entre otros, los pobladores no pueden acceder a tremendo espectáculo ya sea por inaccesibilidad o porque las olas se encuentran muy lejos de la orilla. Aquí pasa todo lo contrario, las olas revientan muy cerca a la playa. El Aloha, los Luaus, las olas y la fuerza que tiene Hawaii son únicas. Gracias a Dios he tenido muy buena suerte y he podido surfear las olas que buscaba. Sin embargo, hubieron días de lluvia en los que no se pudo correr. Fue desesperante. No obstante, hoy corrí Pipeline y Sunset en su máximo esplendor y puedo decir que valió la espera. En los próximos post detallaré más sobre cada una de las rompientes, las épocas para surfearlas y las crecidas necesarias.