El actor mexicano Carlos Villagrán, conocido por su célebre interpretación de Kiko en El Chavo del 8, afirmó que Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” quiso apropiarse del papel que él creó para luego "sepultarlo artísticamente".
Villagrán, quien ofrecerá en Lima una presentación como Kiko, pero esta vez representando a un niño huérfano, sostuvo que como consecuencia de este impasse estuvo vetado por más de 20 años en Televisa.
“Yo creé el papel y conforme fue creciendo el personaje fui poniéndole más ingredientes hasta concretarlo, y lo logré porque al salir a la calle las personas me regalaban vitaminas, diciendo: qué buen programa, y al volver al set a grabar lo hacía con más entusiasmo; es mi creación”, sostuvo Villagrán.
Sin embargo, refirió que “Chespirito” afirmaba que el personaje de “Kiko” le pertenecía. “Batman o Superman existieron en cómics, y se buscan personajes que se parezcan para vestirlos, en ese sentido sí sería de él, pero acá primero existe el personaje y luego el dibujo”.
Asimismo agregó: “Gómez Bolaños es quien se hace la víctima, pero a mí no me da ni un quinto por derecho a intérprete; yo he querido muchas veces que me demande, pero me tiene miedo, porque si le digo de quién es esto a un juez (infla los cachetes) el juez me dirá: es suyo, váyase.”
Villagrán también señaló que se retira el actor, pero el personaje se quedará a través de los años, porque ya son más de 25 años de repeticiones, de El Chavo del Ocho, donde se hizo conocido y el cual gustó a todas las edades y a todas las clases sociales.
También explicó lo que planea realizar luego de su retiro. “He comprado tres casas, me encanta la decoración y las venderé, si es bueno el negocio continuaré.”
Además: “Hay varios proyectos; también quiero escribir libros, pero no de queja sino de agradecimiento a todos los países que nos han hecho el favor de vernos, y las anécdotas que pasamos en los diversos países y parte de lo que he vivido y lo que me ha dejado la popularidad de Kiko”.
Por otro lado, confesó que no le gusta el Chavo en caricaturas, y habló de la buena relación que tuvo con su amigo Don Ramón. “No me gusta en lo particular la caricatura que han realizado, por el hecho de que nosotros habíamos logrado hacer muecas que la caricatura no puede reproducir”, precisó el comediante.
Con respecto a Ramón Valdez, actor que caracterizó a Don Ramón, mencionó: “Él era muy humilde, muy sencillo, cargaba a la gente en la calle, éramos los únicos que dábamos autógrafos."
“Él murió de cáncer de pulmón, porque fumaba; esto que vaya como reflexión a la gente que fuma mucho”, advirtió.
“Cuando fui a verlo al hospital sabía que se iba a morir y yo tenía que viajar a una presentación; le di un abrazo y empecé a llorar, y me dijo: ‘ya, ya, no llores, cachetón; es más, allá te espero...’, y le dije, ‘con el Señor’; y me respondió, ‘no seas idiota, allá abajo...’. Era divino”, recordó.