La conductora sostuvo, en su programa en
Radio Capital, que junto con ella pasaría a la historia negra de la prensa el periodista
César Hildebrandt. “Con sus insultos permanentes podríamos dictar cátedra de lo que no se debe hacer jamás en televisión cuando te sientes intocable”, expresó.
Por otro lado, Medina se ratificó en la veracidad de sus informes.
“Cuando hablan de chismes baratos en televisión, piensen muy bien en que mi chisme es información. Hasta el chimes más estúpido, el más imbécil, el más insultante, si así lo sienten en sus cabecitas, es recogido con profesionalismo por un equipo de gente que trata siempre de no decir mentiras. Si me rajo por ellos es porque creo en la información que me traen. Algunas veces he creído tanto en ellos que he ido a parar a la cárcel,” aseguró.