“Acá a todo el mundo se le va la mano. Es una falta de respeto total”, exclamó Gisela Valcárcel en respuesta al coqueto baile que protagonizó con el salsero Dayron Martín, quien terminó confesando que quedó prendado con las curvas de la conductora.
Y es que luego de participar en El desafío junto a la orquesta Los Villacorta, Martín intentó bailar con Valcárcel y, sin querer, se fue de mano y tocó el derrier de la rubia, quien se sonrojó.
Aunque la escena recordó al baile que Valcárcel protagonizó con Cristian Zuárez, el mismo que detonó su separación de Laura Bozzo, Gisela dijo no pretender provocar a nadie.
“Por mí no debe romper nadie. Si rompen por mí, es una perdida de tiempo”, explicó.
Hablar con Enemigos Íntimos le quitó un peso de encima
Por otro lado, Gisela aseguró que la conversación telefónica que sostuvo con Beto Ortiz y Aldo Miyashiro, conductores de Enemigos Íntimos, programa que la acusó de editar los bailes de su reality a favor de algunos concursantes, le quitó un gran peso de encima.
“Sentí que al hablar con ellos se me quitó un peso de encima. Ya está. Ya fue. Lo que pasó tenía que pasar. Yo les agradezco que me hayan dado espacio para dar mi versión sobre lo ocurrido”, dijo Gisela, quien fue acusada de incumplimiento de contrato y deudas por los propietarios del ex local de Amarige.