Madonna, que se encuentra desde el domingo en Israel, donde dio dos conciertos para poner el broche de oro a su gira Sticky and Sweet, llegó a la tumba de ese santo judío, situada en la Galilea, acompañada de su pareja.
Según el diario Haaretz, la cantante entonó ante su tumba una conocida canción judía para recibir la jornada del shabat.
El rabino Luria, que vivió en el siglo XVI en la ciudad de Safed, está considerado como uno de los grandes pensadores del judaísmo y emprendedor de la corriente mística por la que Madonna se siente atraída desde hace una década.
Desde que llegó a Israel el domingo, Madonna, que no ha llegado a convertirse al judaísmo, ha visitado también el Muro de las Lamentaciones, último vestigio del Templo de Jerusalén.