El bochornoso momento fue captado cuando la reina del pop, fue a cenar junto a su pareja, el modelo brasileño Jesús Luz, a un lujoso restaurante de Milán.
Para la ocasión vistió un costosísimo vestido de Dolce y Gabbana que no le favoreció demasiado.
Al salir, saludó al los fanáticos que la esperaban en la puerta del local y dejó en evidencia que tanta gimnasia no ha dado sus frutos.