Ataviada con un par de botas de Prada y pantalones cortísimos la actriz imita en estas fotografías a la Reina del Pop, Madonna, que a mediados de los 80 asombró a medio mundo con su look de chica mala.
Con ropa negra, media melena rubia platino y pelo mojado, Cameron exhibe su lado más sensual para las fotografías que acompañan a la entrevista, en la que la actriz, de 36 años, afirma que perdió la ingenuidad e inocencia que la caracterizaba a los 23.