Redmond, de 24 años, fue condenado en 2008 por posesión de heroína y metanfetaminas, pero recibió el beneficio de la libertad vigilada. Sin embargo, en septiembre pasado la policía hizo una inspección en la residencia de su padre, Ryan O'Neal, donde él vivía, y encontró metanfetaminas, por lo que fue enviado a la cárcel.
Un tribunal autorizó este lunes a Redmond, que participa en lo que el Departamento de Policía de Los Ángeles describe como "un intenso programa de rehabilitación para adictos a las drogas", a salir de la cárcel hoy por tres horas y asistir el funeral, acompañado en todo momento por un policía.
Las autoridades permitirán que el joven use su ropa en lugar del uniforme de la cárcel del condado