En entrevista a la revista Magaly TeVe, Jaime, comenta que trabaja en un proyecto educacional en la Región Callao. Sostiene que vive en el distrito del futbolista y su esposa (Los Olivos). “La conozco no más de cuatro meses. Somos del mismo barrio, pero nunca cruzamos palabras hasta hace tres meses… Fue en una reunión donde ella tomó fotos y le pedí el mail”.
Prado acota que de ahí la comunicación fue solo por Messenger hasta que salieron en un par de oportunidades. “Fui un paño de lágrimas, su amigo, un tipo que escuchaba y entendía sus problemas. Dicen las mujeres que los hombres no saben escuchar. Eso es lo que yo hacía, escucharla, yo tengo esa virtud”.
Teme por su vida y pide disculpas al Puma y a la barra brava
Según expresa Jaime Prado, aquél día del ampay, el beso fue una motivación. “El beso fue una motivación, un impulso, porque con todo respeto Carmen es una mujer guapa y me gustaba como a cualquier hombre le puede gustar”. Acota que se dieron cuenta que los filmaban y por eso decidieron poner punto final a la amistad, por temor a una mala interpretación.
“Sé que actué de manera incorrecta y yo también tengo familia. Es por eso que pido disculpas a José, a su familia, a sus hijas, a Carmen, por todos los problemas en los que se ha visto envuelta y si es posible pido disculpas a la sociedad entera. Yo sólo traté de ser su amigo y apoyarla en lo que más podía, conversando y escuchándola”.
“No puedo salir a la calle, no puedo ir a trabajar, no me siento bien como para hacerlo. Además mi madre está mal de salud por todo lo que se está diciendo. Las amenazas de la barra han puesto nerviosa a mi familia y no es justo. Pido disculpas a la barra también si se han visto afectadas por su ídolo”, acotó.