Gritos. Llanto. Risas. Euforia. Histeria. Más de un sentimiento generó el debut de los Backstreet Boys en Lima ante las más de 10 mil fanáticas que anoche se dieron cita a la explanada del Estadio Monumental para ver a sus ídolos que, valgan verdades, ofrecieron un show pulcro y decente ante una audiencia histérica de comienzo a fin.
Pese a que el cuarteto estadounidense no lució aquel pomposo espectáculo de la década de los noventa, supo demostrar por qué es la “banda de chicos” más exitosa de todos los tiempos, con una fórmula que contenía una contundente banda musical de base, efectivas coreografías y, ¡oh, sorpresa!, temas bien cantados.
El inicio del show alocó a las espectadoras, cuando Brian, Nick, Howie y A. J. salieron vestidos de boxeadores: El escenario los esperaba convertido en un ring de box y ellos dieron la bienvenida con su clásico “Larger Than Life”, que combinó “Eye Of The Tiger” de Survivor y “Harder Better Faster Stronger” de Daft Punk.
Fin de la primera canción y el griterío incesante de las chiquillas hizo que Howie, el “latino” del grupo, saludara en español. “Hola Perú, somos los Backstreet Boys, bienvenidos al concierto Unbreakable, estamos muy contentos de estar aquí”, decía, mientras los chillidos se incrementaban aún más.
Gritos de las fans fueron incontrolables
“I Want It That Way” siguió con el repertorio de éxitos, mientras que el cuarteto se acomodaba en una mesa ubicada en el escenario, improvisando un juego de póquer y bebiendo coñac. Siguió “Show Me The Meaning Of Being Lonely”, balada que enloqueció a las presentes, que fueron controladas por la policía para evitar desmanes.
De ahí en adelante la escena fue la misma, gritos, gritos y más gritos; no importaba qué decía o hacía el cuarteto sobre su escenario, la respuesta del público siempre se repetía, lo que, estamos seguros, evitó que muchas disfrutaran del divertido espectáculo (abierto por Ádammo con Sandra Muente y Belanova) que los Backstreet Boys ofreció en Lima, ciudad a la que prometieron regresar.