El tándem formado por Robert Plant, ex componente de Led Zeppelin, y la cantante de bluegrass Alison Krauss, se convirtió en la gran sorpresa de la 51 edición de los premios Grammy, al hacerse con cinco gramófonos dorados. Su álbum conjunto, "Raising Sand", se llevó los galardones al disco del año, al disco de folk contemporáneo, a la grabación del año, por el tema "Please Read the Letter", a la mejor colaboración vocal country, por "Killing the Blues", y a la mejor colaboración pop con letra, por "Rich Woman".
El rapero estadounidense Lil Wayne, que partía como favorito con ocho candidaturas, se alzó con cuatro premios: mejor álbum de rap, por "Tha Carter III"; mejor actuación individual de rap, por el tema "A Milli"; mejor canción rap, por "Lollipop"; y mejor colaboración rap, por "Swagga Like Us".
Además, la banda británica Coldplay se apuntó tres premios: mejor canción del año, por "Viva la Vida"; mejor álbum de rock, por "Viva la Vida or Death and All His Friends"; y mejor actuación vocal pop de dúo o grupo, también por el tema "Viva la Vida".
U2 reapareció para presentar su nuevo single
Todo ello en una gala demasiado larga -tres horas y media para entregar diez estatuillas- cuya primera actuación corrió a cargo de los irlandeses U2, que aunque no aspiraban a ningún premio, presentaron en directo "Get On Your Boots", el primer sencillo de su nuevo disco, "No Line On the Horizon".
Bono, líder de la banda, dio paso a Whitney Houston, que a su vez presentó el Grammy al mejor álbum de R&B, que fue a parar a manos de Jennifer Hudson, quien dedicó el Grammy a su familia "en el cielo" y a quienes la acompañaban "aquí hoy".
La gala, no obstante, se vio empañada por la inesperada ausencia de Rihanna, reemplazada sobre el escenario por la colaboración entre Al Green, Justin Timberlake y Boyz II Men, y de su pareja, Chris Brown, a causa de un episodio de violencia doméstica, según el rotativo Los Angeles Times, algo no confirmado por la Academia.
The Jonas Brothers cantaron junto a Stevie Wonder
La gala prosiguió con el toque adolescente ofrecido por Taylor Swift y Miley Cyrus, que cantaron el tema "Fifteen", y la aparición de los Jonas Brothers, en una curiosa colaboración con Stevie Wonder durante las canciones "Burnin Up" y "Superstition"
Uno de los momentos más vibrantes de la gala lo protagonizó Sir Paul McCartney, bajo en ristre, quien le dio el toque Beatle a la gala con "I Saw Her Standing There", un tema grabado por la banda de Liverpool e incluido en el disco "Please Please Me", que contó hoy con la ayuda de Dave Grohl, rememorando su etapa en Nirvana a la batería.