Jesús Vela llegó al penal de Santa Mónica a las nueve de la mañana, acompañada de dos miembros de seguridad y una hermana. Tras hacer su respectiva cola, ingresó al centro penitenciario y luego de unos minutos se realizó el emotivo reencuentro.
Desde el 16 de octubre (día que la internaron en la cárcel de Chorrillos) Magaly recibió a todos sus familiares; sin embargo, su madre era la gran ausente. Hasta donde se sabía, la señora Vela no se hacía presente a pedido de la conductora, quien intentaba blindarla del asedio de la prensa.
Según testigos del penal, el diálogo entre Magaly y su madre fue en privado. Seis horas después abandonó las instalaciones de Santa Mónica ante los empujones de un grupo de gente, pues se armó un alboroto en la puerta.