"¿En qué demonios estaba pensando?", se pregunta al hablar de su reciente pasado: un año en que se divorció, provocó escándalos públicos con la Policía, se cortó el pelo al rape y fue internada en un centro psiquiátrico. Hoy ha vuelto a tener derecho a visitar a sus hijos, pero sus asuntos tanto legales como financieros siguen bajo el control de su padre, y su ex marido
Kevin Federline tiene la custodia de los dos pequeños.
"No hay ilusión en mi vida"
Y es que no todo es color de rosa para la cantante de 26 años, que se confiesa entre lágrimas en el documental inédito, registra Infobae.com. "No hay ilusión en mi vida. No hay pasión. Hay días realmente buenos, pero luego están los malos. Incluso cuando estás en la cárcel sabes que en algún momento saldrás de allí", declara Spears.
"Pero en esta situación -continúa- siento como si nunca fuera a terminar. Es como 'El Día de la Marmota', todos los días lo mismo". Y añade: "Es que es demasiado control. Si no estuviera bajo las restricciones en que vivo, me sentiría liberada. Cuando hablo de cómo me siento es como si me oyeran, pero realmente no están escuchando".