Britney apareció vestida con una camisa blanca y un pantalón negro, irradiando una imagen muy sobria, ajena a sus presentaciones en vivo, y recibió un beso de
Madonna, esta vez en la mano, generando la aprobación de las miles de personas que no podían creer que “la chica material” estaba cantando con su más notable heredera y con su pupilo
Justin Timberlake.
Maestra y alumna demostraron complicidad
Spears y Madonna demostraron la gran complicidad y química que tienen en escena. A pesar que las dos vienen de vivir experiencias muy complicadas, Britney por sus escándalos más recientes y la chica material por su escandaloso divorcio con Guy Ritchie, las dos demostraron ser grandes profesionales y brindaron un show único.
Justin, a su turno, cantó junto a la diva mucho después que Britney. El show estuvo colmado de estrellas, además de los cantantes invitados, ya que entre el público presente se encontraban luminarias de la industria del entretenimiento como Fergie, Heidi Klum, Jennifer López, Drew Barrymore, Lucy Liu, Kate Moss, entre otras.