A través de su revista, tal como hizo la semana pasada,
Magaly redactó una carta donde denunció que todos los supuestos testigos que podrían aclarar el asunto (decir que
Guerrero sí estuvo en el restaurante Friday’s en un horario inapropiado) han decidido callar por presiones y temor. “Misteriosamente, los mozos del Friday’s, el personal del Bar Étnico, los vendedores ambulantes y los vigilantes del Serenazgo también han callado”.
"Espero que alguien corajudo diga la verdad"
Según Medina, esa ausencia de testigos es lo que la ha impedido probar que las fotografías realizadas por Carlos Guerrero fueron tomadas a las 2 de la mañana. “Esa ausencia de testigos que saben la verdad de los hechos es lo que me impidió demostrar la veracidad de la fotografía tomada por el reportero Carlos Guerrero. Esos mudos testigos han permitido con su silencio que hoy me encuentre tras las rejas”, detalla.
Recluida en el Penal Santa Mónica de Chorrillos desde el jueves 16 de octubre, Magaly Medina espera que aparezca “alguien corajudo y valiente que no se deje amedrentar por nadie” para que diga la verdad de los hechos y pueda recuperar su libertad. Asimismo, volvió a respaldar el trabajo de Carlos Guerrero: “Si hubiera tenido la más mínima duda sobre los hechos de esa madrugada, tengan la seguridad que nunca habría publicado esa foto”, añade en su carta.