Hace poco más de dos horas acabo de asistir a mi primer concierto de Coldplay y aún tengo todas sus tonadas en mi cabeza. Fue una especie de "Rush of blood to the head". No esperaba menos, pero me atrevo a afirmar que superó mi expectativa con creces. Con algo de asombro pude corroborar lo que las listas de éxitos y ventas indicaban: lo fuerte que es esta banda en todo el orbe en este momento.
Coldplay congregó a una multicultural multitud de fervorosos fanáticos, quienes se dieron cita el lunes 27 en New Jersey (EEUU). Mexicanos, brasileños, alemanes, japoneses, canadienses, peruanos y muchos más, mezclados con los locales, se hacían uno. Lo que la banda inglesa liderada por Chris Martin deja en el escenario es más que una simple lista de canciones, viejos y nuevos hits. Es todo un enérgico despliegue interpretativo, musical y visual.
Fue un espectáculo de primer nivel
La banda presentó su última producción, "Viva la Vida", con una entregada performance, ante una encandilada multitud que se hizo presente en el Izod Center de New Jersey. Chris Martin, Guy Berriman, Jonny Buckland y Will Champion se propusieron involucrar al público en cada una de sus interpretaciones, quienes no defraudaron a sus ídolos coreándolas casi en su totalidad.
Abrió la noche el primer track de su "Viva la Vida", la casi instrumental "Life in Technicolor", mientras que la multitud enfervorizada apenas dejaba escucharlo. A sus ya clásicas "Clocks", "In my place", "Speed of sound" y "Fix you", se sumaron los tracks de su última producción, producida por el ya mítico Brian Eno, los cuales fueron interpretados con incluso mayor entrega por parte del grupo, destacando "Violet hill", la dulce "Strawberry swing", la enérgica "42", su nuevo single "Lost!" y sobretodo "Viva la vida" y "Lovers in Japan / Reign of Love", las cuales estremecieron al presente con una espectacular puesta en escena e impecable edición de video en el escenario.
Público no quería que se vayan
Particularmente, me gusta bastante el grupo, pero Chris Martin nunca me pareció un cantante espectacular. A mi parecer sonaba mucho mejor en estudio que en sus grabaciones en vivo. Pero esta vez me pareció impecable. Todo un showman totalmente entregado a su público, especialmente cuando lo enfrenta únicamente con su piano. Mención especial a su sentida interpretación de "The hardest part", dedicada esta noche a la cantante Jennifer Hudson, por la pérdida de un integrante de su familia.
Llegada la tercera y última parte del recital, Coldplay desaparece de escena para reaparecer en medio de la tribuna, ante la mirada atónita de sus fans que los rodean. Se escuchan "The scientist" y "Death will never conquer", esta ultima interpretada por su baterista y guitarrista Will Champion, mientras que Martin se divertía con la armónica. Una vez más en el escenario, Coldplay se despide con: "Death and all his friends". Se retiran, pero esto no podía quedar así. El público vuelve a llamarlos y regresan para el broche de oro, la entrañable "Yellow", finalizando la noche ante un coro de voces que pedía más.