“Si estar presa es el precio que hay que pagar por decir la verdad, la pagaré con la frente en alto”, dice
Magaly en uno de sus mensajes, para luego comenzar a contar cómo fue su primera noche en Santa Mónica, donde no pudo dormir por el terrible estrés que le provocó su encierro, pero aseguró que encontró muy buen clima en el penal, donde la trataron muy bien.
La primera noche durmió en el suelo
“La primera noche dormí en el suelo pero en un colchón forrado en plástico que me proporcionaron aquí en el penal. Sin saberlo, al día siguiente me trajeron un colchón y ropa de cama”, cuenta Medina. “La primera noche no pudo dormir. El cansancio, el fuerte dolor de cabeza y los maullidos de los gatos que deambulan por el penal la mantuvieron con los ojos abiertos durante toda la noche”, replica la publicación.
Magaly también se mostró sorprendida que la prensa se haya sorprendido de que asumiera su rol de interna con mucha tranquilidad, realizando las mismas tareas que todas las reclusas, como hacer cola para asearse, limpiar los baños o dormir en una improvisada cama sobre el piso, señalando que su vida periodística ya la había preparado para asumir retos como estos.
No ha recibido ni recibirá a personajes de la farándula
“Qué hay de raro que duerma en el suelo o en una banca, limpie los baños o haga cola para bañarme. Yo soy periodista y he recorrido la cancha innumerables veces. He entrado a lugares hundida en el barro, he comido de todo y claro que he limpiado baños. Yo no sé por qué se asombran o arman tanto alboroto. Yo no soy una princesa de cuento. Soy periodista. Acá yo soy una reclusa más, con las mismas restricciones y obligaciones que todas mis compañeras”, cuenta.
Finalmente, el artículo señala que Magaly Medina ha dispuesto que tanto sus padres como su hijo Gianmarco no vayan a visitarla al penal para mantener su seguridad. Asimismo, la misma periodista descartó que haya recibido visitas de algún personaje de la farándula “a quienes no ha recibido ni recibirá”.