“¿Por qué, cuando faltaban once minutos (incluido un corte comercial) para que llegara a su término el duelo entre Karina (Calmet), que tenía el 57% de las llamadas y Adriana (Zubiate), apenas el 43%, Gisela, incrédula, exclama textualmente lo siguiente: «¿57 – 43? No, eso va a sufrir algún cambio. ¿¡Va a sufrir algún cambio, esperen un rato!? ¿Cómo estaba ella tan segura de que eso estaba a punto de sufrir cambios? ¿Es bruja, doña Gise, es mentalista?”, precisó Beto mediante correo electrónico.
El polémico periodista prosiguió: “¿Y por qué cuando está a punto de anunciar quién clasifica para enfrentarse a (Carlos) Alcántara, (si Karina o Adriana), Gisela dice que la pareja ganadora ha obtenido «el 57 % de las llamadas» para, pocos segundos después, desdecirse proclamando que «El Perú ha decidido que, en los próximos minutos, se juegan el primer puesto con 51.1% de llamadas. Adriana y Alan!?”.
No suelta a Gisela
Ortiz también comentó: “¿Cómo es que el 57% se convierte, tan rápido, en 51.1% si ya nos han explicado que procesar las llamadas toma, como mínimo, diez arduos minutos de escrutinio? ¿Pasó Adriana Zubiate a la final con 57% o pasó con 51.1? ¿En qué quedamos? ¿Se animarán a mostrarnos el total de votos de la semifinal? ¿No será que, en el cómputo final, la que ganó fue, en realidad, Karina Calmet que comenzó sacándole 14 puntos porcentuales de ventaja a Adriana Zubiate, conductora de Buenos Días, Perú, a todas luces, la favorita de los dioses?”.
Asimismo manifestó: “¿Por qué en la recta final -cuando Alcántara y Zubiate competían por el primer puesto- los banners que instaban al público a votar promocionaron –hasta en dos oportunidades- la opción de Zubiate y la de Karina, que ya había sido eliminada? ¿Por qué se omitía el número de Alcántara? ¿Simple equivocación? ¿Por qué la producción de Gisela se equivocaba en todo lo que favorecía a Zubiate?”.
El conductor de Enemigos Íntimos también se preguntó: “¿Por qué se intentó utilizar a los representantes del Ministerio del Interior como garantes de la transparencia del concurso de baile cuando sabían muy bien que su presencia en el estudio obedecía única y exclusivamente a la supervisión del sorteo de los 500 dólares entre los televidentes que llamaban? ¿Por qué la representante estatal se prestó a figuretear en escena en el momento de la elección final, cuando su presencia en cámaras no venía al caso para nada?”.