Una vez más lo sorprendió la noticia rosa. Federico Anchorena ya no esboza la sonrisa que brindó después que especularon sobre un romance con Magaly Medina, tras asistir a una feria taurina en la Plaza de Acho. Esta vez muestra su indignación porque lo mandaron hasta Estados Unidos, cuando actualmente trabaja en Lima el lanzamiento oficial de su empresa F.K. M Producciones. “No voy a Miami desde marzo del 2007, basta ya de especulaciones”, indicó el ejecutivo en entrevista a Terra Perú.
-Otra vez el rumor de un romance con Magaly, incluso se dice que estuvieron recientemente bailando en Miami
¡Qué tal raza para inventar!. No voy a Miami desde marzo del 2007, pues me muevo por mi trabajo de asesoría externa de comunicaciones entre Perú, Ecuador y Paraguay. Es más, estoy trabajando fuertemente en Lima con mi empresa F.K.M Producciones que se encargará de hacer nuevos proyectos para la televisión actual.
-¿Y la posibilidad de ingresar a trabajar en ATV?
Eso fue mentira, no he tenido contacto con los ejecutivos de ningún canal. Estoy avocado íntegramente a mi productora, pues en breve presentaré al gran equipo que me acompaña y con quienes presentaremos propuestas para hacer una mejor televisión, con nuevos conceptos.
-¿Qué tipo de programas?, ¿periodísticos o entretenimiento?
Hay varios proyectos que se darán a conocer en breve. Sin ideas buenas que serán presentadas a los canales abiertos y a los de señal de cable. Hay inversión publicitaria, eso incentiva a hacer cosas buenas.
"Solo hay que hacer justicia en Panamericana TV"
-Rosario Fernández, la ex abogada de Panamericana cuando ustedes tenían la administración es ahora Ministra de Justicia, ¿eso es bueno?
Felicito el ingreso al Ministerio de Justicia de una profesional del nivel de Rosario Fernández, sin embargo con Panamericana Televisión solo hay que hacer justicia. Los jueces honestos tienen que aplicar la ley. A la fecha tiene a un administrador (Genaro Delgado Parker) que se valió de artimañas.
-¿Cómo ves la televisora desde fuera?
Creo que Genaro quiere llevar a la tumba a Panamericana.