La cantante Britney Spears perdió el derecho de visitas sobre sus dos hijos, luego de una última pelea por la custodia que terminó con una intervención policial y ella hospitalizada, informaron fuentes judiciales.
BLOG: Opina sobre el escándalo de Britney Spears
El juez de asuntos familiares Scott Gordon retiró temporalmente el derecho de visitas con que contaba la cantante pop, a pedido de Mark Vincent Kaplan, abogado de su ex esposo Kevin Federline, quien pidió al magistrado una audiencia de emergencia.
Spears, de 26 años, estaba hospitalizada desde el jueves en la noche en el centro Cedars Sinai de Beverly Hills, adonde fue llevada bajo la influencia de una sustancia desconocida luego de negarse a entregar a sus hijos al guardaespaldas de su ex esposo Kevin Federline, según informaron fuentes policiales.
La intérprete de "Baby one more time" fue sacada en camilla de su casa la noche del jueves luego de que supuestamente se negara a entregar a sus dos hijos, Sean Preston, de 2 años, y Jayden James, de 1, al guardaespaldas de Federline.
Videos y fotografías del incidente colgados en sitios web sobre celebridades muestran a Spears consciente y sonriente, mientras era introducida a la ambulancia.
Estaba irreconocible en medio del escándalo
Como se recuerda, la policía intervino anoche en una reyerta en la casa de la cantante y la envió a un hospital, en ambulancia, debido a que parecía estar bajo la "influencia de alguna sustancia aún no identificada".
Los medios norteamericanos informaron que las sospechas de que Spears se encontraba bajo los efectos de una “sustancia indeterminada” fueron descartadas. Actualmente, según el sitio TMZ, la polémica artista fue llevada a Los Ángeles, donde se le realizarán pruebas sicológicas en el hospital de Cedars Sinai.
Britney había recibido la visita de sus hijos en el marco de una orden judicial que otorga a Federline la custodia provisional de los dos pequeños, con un régimen restrictivo de visitas para Britney y decidió no dejarlos ir, lo que originó el escándalo mediático en la puerta de su mansión.