Como si no le bastara los problemas en su vida, otra seria acusación está enfrentando la ex princesa del pop Britney Spears, que está siendo sindicada como la autora del robo de una peluca desde un sex shop.
Los hechos ocurrieron el 18 de noviembre pasado, fecha en la que la ex esposa de Kevin Federline llegó a la tienda West Hollywood, donde intentó probarse algunas prendas de ropa interior que estaba interesada en adquirir. Sin embargo, personal del lugar le hizo ver que eso, por motivos de higiene era imposible.
Esta situación desató la ira de Spears, quien no encontró nada mejor que comenzar a sacarse los pantalones a vista y paciencia del resto de los clientes.
Un testigo del hecho, contó a "The Sun", que frente a su su insistencia, "los empleados siguieron diciendo, ¡No se cambie aquí fuera!, era como tratar con un niño".
Molesta, Britney fue a la caja y pagó unos pantalones con una tarjeta de crédito y salió, momento en que tomó una peluca que se encontraba en un maniquí.
Este episodio, en todo caso, fue rápidamente negado por un amigo de Britney llamado Sam Lufti: "Esto es sólo una mentira muy grande", dijo mientras en el sitio X17 online se publicó una foto de ella abandonando la tienda acompañada de unos policías.