En su intento por dar un cambio radical a su imagen para recuperar a sus hijos Sean Preston, de dos años, y Jayden James, de un año de edad, Britney Spears hizo una singular propuesta: trabajar como cualquier empleado en un hotel cinco estrellas, sin embargo pidió atender en el bar.
La ex Princesa del Pop quiere demostrar al juez que la semana pasada le quitó la custodia de sus dos retoños que puede ser una madre responsable y que nada tiene que ver con esa joven adicta y problemática que ha acaparado las portadas de todos los medios sensacionalistas en los últimos tiempos.
El lugar de trabajo elegido para esta hazaña fue el lujoso Hotel Viceroy de California, de cinco estrellas de categoría y en cuyo bar quiere trabajar la cantante. Sin embargo según informaciones del portal 'Contact Music' recogidas por OTR/Press, la dirección del hotel decidió rechazar su curriculum, donde, que se conozca, no figura experiencia alguna en este sector laboral.
"La idea de trabajar en un bar es de locos", señaló una fuente cercana a la cantante, que consideró que, en lugar de convencer de sus aptitudes como madre, el juez pensaría "que se le ha ido la olla".
Pasó satisfactoriamente test antidrogas
En todo caso, parece que, ideas disparatadas al margen, Britney ha enfilado el camino correcto de cara a recuperar la custodia de Sean y Jayden. Según su abogada, Sorrell Trope, la cantante ha pasado satisfactoriamente los test de droga aleatorios a los que debía someterse por orden de la Justicia, lo cual es un paso más en su batalla legal.
Además, la Princesa del Pop progresa en sus sesiones con el 'parenting coach' (algo así como entrenador de paternidad) que tiene asignado, por lo que cuando el juez revise su decisión el próximo 26 de octubre, Britney podría llevarse buenas noticias.