A pocas horas de entregar a sus dos hijos (miércoles al mediodía) a su ex pareja Kevin Federile, Britney Spears mantiene en tensión a su familia, amigos y seguidores en el mundo entero. Mientras que algunos piensan que hará alguna locura otros apuestan por un sorpresivo amiste con el padre de los niños, con la finalidad de no apartarse de ellos.
Los allegados de la cantante pensaban que podía reaccionar de manera violenta. Temían que fuera a lastimarse. Sin embargo, el día que se enteró de que había perdido la custodia de los chicos optó por cumplir con cuestiones pendientes.
Los primero en la agenda de Britney, una vez que se despidió de Sean Preston y Jayden James, fue visitar un salón de bronceado.Luego partió para el hotel Península, donde se registró. Una vez que tuvo todo listo, se dirigió al Departamento de vehículos a motor. Allí rindió un test para obtener el registro de conducir de California.
Si bien Britney tiene licencia de Louisiana, la misma no le sirve para circular por las calles de Beverlly Hills. Pese a saber esto, la cantante paseó con sus hijos en el auto, actitud que molestó al juez que trató su caso, destacó el diario Daily Mail.
Hablan de amistarse con Kevin
Un diario británico asegura que la cantante muere de ganas por regresar con Kevin Federline para terminar con sus problemas legales. La extinta 'Princesa del pop' cree que estando de nuevo junto a su ex pareja, se terminarán los problemas legales por la custodia de sus hijos, además de que eso daría pie para una reconciliación con su familia.