Los miembros del grupo rock The Police, ahora reunido, están en guerra los unos con los otros, y no podrían divertirse más. Días antes que el grupo empiece su primera gira mundial en Canadá, el baterista Stewart Copeland dice que el cantante Sting, el guitarrista Andy Summer y él están sacando provecho de la tensión creativa que les hizo separarse hace 20 años.
"No es el lugar más confortable del mundo estar en Police", dijo Copeland, de 54 años. "De acuerdo, es una cama de rosas, con espinas incluidas". La banda se encuentra actualmente en Vancouver, poniéndose a punto para el primer concierto oficial de la gira, que se realizará hoy en el estadio BC Place.
El grupo lleva ensayando desde marzo, y gran parte del trabajo lo ha realizado en la casa de Sting en Italia. Después de más de dos décadas separados, no tardaron mucho en aflorar de nuevo sus familiares diferencias.
"Tocamos muy bien durante dos o tres días, y entonces empezamos a sacarnos de quicio los unos a los otros, tuvimos una discusión y entonces nos abrazamos y besamos, y tocamos incluso mejor", dijo Copeland.
Retoman clima musical en medio de disputas
Las peleas nunca son personales. Simplemente discuten por los deseos de tres personas de carácter fuerte para convencer a los otros tres de sus ideas musicales, dijo Copeland. El baterista sigue diciendo que es uno de los mayores seguidores de Sting, incluso aunque éste rompiera la banda para comenzar su carrera en solitario.
Stewart, uno de los bateristas que más influyó en las posteriores generaciones de músicas surgidas después de The Police, empezó a componer para el cine y la televisión, mientras Summer exploró sus raíces jazz. Sting se convirtió en incluso más famoso y rico consolidando su papel como el primero entre iguales.