Luego de sus múltiples escándalos mediáticos y tras internarse en un centro de rehabilitación, Britney Spears se vio obligada a revelar que padece un severo problema de bulimia desde hace nueve años, el mismo que ha impedido el éxito del tratamiento al que se somete por su desorden bipolar, informó la prensa local.
La llamada ¿princesa del pop¿ se vio obligada a revelar que padece bulimia desde los 16 años de edad a los médicos que la atienden en el centro de rehabilitación ¿Promises¿ de Malibú, luego que el tratamiento para su desorden bipolar continuaba sin hacerle efecto.
"Está bajo medicación por desorden bipolar, pero las píldoras no se están quedando en su sistema porque es bulímica y las vomita antes de que puedan ayudarla", dijo una fuente del centro de rehabilitación citada en reportes del sitio web local Digital Spy.
La cantante de 25 años de edad confesó que es fanática de la comida chatarra y que ha pasado casi una década luchando con su peso al ingerir grandes cantidades de comida, por depresión y luego, sintiendo fuertes remordimientos que la llevan a volver el estómago.
Spears, quien se retiró de los escenarios en 2004 tras su matrimonio con Kevin Federline, indicó que sólo suspendió su hábito durante sus embarazos de Sean Preston, ahora de un año de edad y Jayden James, de cinco meses, ante el temor de pudiera hacerles daño.
"Se atascaba de comida chatarra
La artista ha dicho que "se atascaba de comida chatarra, papas fritas, dulces, cola y helado y luego se sentía tan culpable que se hacía vomitar. Sólo se detuvo cuando estaba embarazada", dijo el informante al dar a conocer la revelación.
La joven, quien ingresó a rehabilitación para no perder la custodia de sus hijos en su actual proceso de divorcio, dijo que su problema se intensificaba tras sus embarazos, cuando sometía a su cuerpo a duras presiones para perder los kilos por la maternidad.
El informante reveló que a su entrada a Promises, el mes pasado, Spears se encontraba en condiciones "deplorables" , ya que todo su cuerpo templaba y presentaba espasmos, así como dramáticos cambios de temperatura, por lo que se prolongó la semana de su desintoxicación.