Britney Spears no quiere ser molestada. Al menos durante su rehabilitación. Por eso, ordenó que se desalojara todo el piso de la clínica ¿Promise¿, en Malibu, donde está internada desde hace una semana para superar su publicitada adicción al alcohol y las drogas, así como a una depresión post parto.
Según el diario The Sun, Spears pagó por todos los cuartos del piso donde está hospedada una cifra cercana a los 48 mil dólares por mes por cada habitación para tener total privacidad. ¿Ella quiso todos los cuartos de su ala en la clínica. Eso le costará mucho dinero, pero eso es lo que menos le interesa a ella¿, dijo una fuente al diario inglés.
Este centro hospitalario, según se ha informado, no sigue reglas rigurosas como otras instituciones de estas características, lo que le permite a Britney recibir visitas cuantas veces quiera. De hecho el ex marido de la cantante, Kevin Federline la visita con frecuencia y le lleva flores y chocolates.